Cuando era puertorriqueña
Hace algunos años, caminando por Chacaíto en Caracas, visité una librería y allí encontré un libro que al hojearlo dejó una impresión en mí, de esas cosas que perduran. Se trataba de un libro arrinconado de autora desconocida, Cuando era puertorriqueña, de Esmeralda Santiago. No pude comprarlo, pero el título y el tema se instalaron en mí aún mucho antes de tomar la decisión de dedicarme a leer e investigar lo concerniente a la literatura escrita por mujeres, y mucho antes de emigrar a Estados Unidos y adentrarme en la literatura de autoras latinas inmigrantes.
Apenas hará unos cinco meses, mi profesora de inglés, Sara Merino, me dijo un día con entusiasmo: “me gustaría que leyeras un libro que sé va a interesarte… quizás no sea de los que califican de gran literatura… es más bien el relato de una familia pobre puertorriqueña y su ilusión de una vida mejor al emigrar a este país…” Me invitó a su casa y cuando me mostró la misma edición y tapa que yo no había olvidado, me sorprendi con tanto ardor que contagié a Sara y nos dimos a hablar sobre nuestros sentires como inmigrantes, nuestras lecturas, el desarraigo y el hábito.
Cuando era puertorriqueña es un libro nostálgico del pasado, de la tierra en que tocó nacer, de la infancia y de las esperanzas de una familia con ausencia de un padre.
Su narración está llena de episodios de la pobreza de la autora y su familia durante años, pero contados sin rencores, ni ingratitud, sí con sencillez y veracidad. Un libro sobre un aparente lugar común, no es tan común como sensorial, emotivo y poético.
Gira en torno a los viajes de la psique de una niña-mujer y en particular de una que se forja entre la pobreza y la tierra extranjera.
Hablar de los sueños para algunos resulta intolerable, porque la palabra y la idea se han manoseado extremadamente, mientras lo esperado casi nunca llega. Este no es el caso de la protagonista de esta novela. En esta historia, la vida anhelada se realiza.




Meche dice:
Añadido en Septiembre 1st, 2005 a 2:48 pm desdeMe emociona darme cuenta de que esto que leo aquí ya lo sabía por ti.
Jomarie dice:
Añadido en Diciembre 7th, 2005 a 3:13 pm desdeComo puertorriqueña, me interesó ver el cambio que presenta Esmeralda al mudarse de lugar en lugar. Ahora el puertorriqueño muestra mucho aprecio por lo proveniente de afuera ( o sea extranjero). Como muy bien dijo mi padre una vez ( y aún lo dice): el puertorriqueño que le tiene mayor aprecio a lo suyo es aquel que está fuera de su país.